Domingo 29 de enero de 2023
04 NOV 2020 - 10:30 | Coronavirus

Dolores: la historia de tres empleadas del Hospital San Roque y una jubilada que vencieron el coronavirus

Se contagiaron, pasaron procesos desagradables durante la enfermedad, pero lograron recuperarse.

Así despidieron sus compañeras del Hospital San Roque a Julia Milano.

"Lo peor que te puede pasar en la vida es no poder respirar. Eso es lo que me pasa a mí", dice Julia Milano a Entrelineas. Ella es dolorense, tiene 55 años, tres hijos y trabaja en el área de portería del Hospital Municipal San Roque de Dolores. Un día, como muchas otras personas, se contagió coronavirus. 

Desde que empezó la pandemia y se decretó el Aislamiento Preventivo Social Obligatorio (APSO) Julia no dejó de trabajar. Siempre con protocolo y los cuidados necesarios. Un día se sintió cansada, y otro, y otro, pero sólo eso. Al tercero, su marido tuvo fiebre. Ahí se encendió el botón de alarma. Lo hisoparon, era positivo de COVID-19.

Julia quedó aislada automáticamente. Luego la hisoparon a ella, también dio positivo. La situación empeoró y estuvo muy grave. El persona de salud del Hospital y las oraciones de la gente, dice, la salvaron.

Apenas la internaron le diagnosticaron, además, neumonía pulmonar aguda. Le faltaba el oxígeno, se lo suministraron de manera artificial y le aplicaron la técnica de girar a los pacientes. Es decir, ponerla boca abajo para mejorar la ventilación respiratoria.

"Este bicho me comió los pulmones. Camino dos pasos y es como si hubiese caminado la vida", dice Julia y agrega: "Esto te dispara todo. Te sube la diabetes, te sube la presión, las personas que son sanas resultan no serlo. Todo eso me pasó a mi, Dios puso la mano, las oraciones de la gente, los rezos, el cuidado de mis queridas compañeras y de la doctora Godoy que se jugó conmigo, y mis compañeras de terapia me sacaron adelante".

Aunque Julia recibió el alta, aún no se recupera. El virus deja secuelas, en algunos casos más graves que en otros. "Esto es muy lerdo. No es que lo tuviste y ya pasó", cuenta. Ahora duerme con un tubo de oxígeno al lado de su cama. Intenta no usarlo.

La prevención, fundamental para frenar el virus

"La gente tiene que tomar conciencia porque son los quince días más terribles de tu vida. No estoy asustando, estoy describiendo lo que pasa. Desde el día que tenés los síntomas contagiás. Por no cuidarte le hacés mal a otra persona. La gente tiene que concientizarse. El que la pasa bien, lo toma a la ligera, pero la podés pasar muy mal", afirma.

Para ella, una de las cosas más importantes es preservar al personal de salud porque "están dando la vida" y se enferma por "la falta de conciencia de la gente".

"Cuando estamos solos mirando el techo durante quince días, ahí empezamos a valorar las cosas", segura.

Otras historias:

-Zulma Baquer

Ella es una de las empleadas del Hospital San Roque más conocidas de Dolores. Ella tampoco pudo evitar contagiarse y pasó algunos días internadas. Zulma pudo superar el virus. Cuando salió sus compañeras la esperaron con un cartel de victoria y la despidieron con aplausos.

Una vez en su casa escribió en Facebook: "Buenas noches. Ya teniendo el alta en mano por haber sido positiva en COVID sólo me queda agradecer a todas las personas que me llamaban preguntando cómo estábamos, poniéndose a disposición para lo que necesitara. Sería injusto nombrarlos porque de alguien me olvidaría, fueron muchísimos y sólo tenemos palabras de agradecimiento. En momentos así uno se da cuenta quien está. Dentro de todo la pasamos bien, pero no por eso hay que relajarse. Cuidense, el virus está en todos lados. Gracias por tanto cariño recibido.

 

-Carmen Romero

La historia de Carmen es similar a las anteriores. También trabaja en el Hospital San Roque, se contagió y finalmente tuvo el alta. Se reincorporó a su trabajo y no tiene más palabras que de agradecimiento.

En Facebook escribió: "Bueno ya con el alta de Covid y volviendo a laburar de a poco. Sólo me quedan palabras de agradecimiento: primero  para la familia, para Néstor, Cristina y Estefi por cuidar con tanto amor a Pili. Hicieron que los días sean más faciles. A las amigas, las de siempre. Al Hospital San Roque, a los directivos y mis compañeras q son lo más del mundo y una vez más me demuestran su cariño, siempre con un mensajes de ánimo, de amor. Son de lo mejor. Gracias a la doctora Maria Elena Godoy y a Zulma (todo el mundo necesita tener este par en sus vidas, sepanlo) Lo positivo que queda de esta enfermedad es saber de todo el amor lindo y puro que nos rodea. ¡¡¡Agredecida Siempre!!!
 

-Mirta Aranciaga:

Con 74 años, Mirta Mabel Aranciaga contrajo el virus y también atravesó por una neumonía. Su historia tiene un final feliz y pudo volver a su casa.

La noticia se conoció a través de Facebook por un posteo de agradecimiento que Mirta hizo al personal del hospital y por otro de orgullo que su nieta Melanie escribió sobre su abuela.

"Y así, después de 17 días desde el contagio, y una semana de internación, salí de alta del Hospital San Roque. Con 74 años le gané al covid y al principio de neumonía. Le tengo que agradecer a todo el personal de limpieza porque todo siempre estuvo impecable, auxiliares de cocina por la comida brindada, cuerpo médico por la muy buena atención, y, SOBRE TODO, profundamente a las enfermeras que de la primera a la última me trataron con mucho amor y atención, me cuidaron, mimaron, me hicieron reír... Son estos los momentos claves en los que se nota el esfuerzo laboral y humano que le ponen estas personas. Yo habré podido mucho sola, pero claro está que no sería lo mismo sin todo este cuerpo de agentes de salud trabajando por mí. El covid no es una mentira, no es una gripe más, no es un chiste. Es real y está afectando a personas todos los días. Cuidense. YA ESTOY DE ALTA!!!, escribió y acompañó el texto con el video en el que se ve cómo la aplauden y despiden con alegría.

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