En la madrugada del sábado en Europa -noche del viernes de Argentina-, el grupo de rescate encontró el cuerpo sin vida de Julen, el pequeño que cayó a un pozo de 110 metros de profundidad en Málaga, España.
El rescate, en el que intervinieron desde el primer día más de 300 efectivos que trabajaron por turnos, comenzó el pasado 13 de enero, cuando se recibiera el aviso de caída de un menor por el agujero de 25 centímetros de diámetro en la zona conocida como Dolmen del Cerro de la Corona de la localidad de Totalán.
El niño, que estaba con unos familiares en una finca, cayó en un orificio de prospección para buscar agua. Desde entonces se activó un operativo formado por efectivos de distintos cuerpos que trabajaron en el lugar día, tarde y noche sin descanso y haciendo frente a las grandes dificultades técnicas que se encontraron, especialmente por la dureza del terreno.
Desde la Guardia Civil se insistió durante todos los días en que se trabajaba con la idea de que Julen estaba vivo. El miércoles 16 de enero se conoció, además, que el mismo día de la caída al pozo se extrajeron restos biológicos que, tras analizarse y comparar con el ADN de los padres y del propio biberón del niño, indicaron que eran del pequeño.
Mientras tanto, los padres del pequeño, José y Victoria, estuvieron en todo momento en el lugar, primero en una carpa en la zona y, después, por seguridad y dada la magnitud de las obras, en una casa cedida por una vecina de la localidad.
Durante los casi 13 días de intenso e incesante trabajo, en el que se utilizó maquinaria propia de una obra de ingeniería civil (que es lo que se precisó para llegar hasta el pequeño Julen), no cesaron las muestras de solidaridad con la familia del niño y todos los participantes en las arduas tareas de rescate, quienes recibieron, además, el calor del pueblo de Totalán que les llevó comida, bebida y otros útiles para todo el operativo.
21 de mayo. El siniestro ocurrió este jueves por la mañana, a la altura del kilómetro 338 de la Ruta 11, entre San Bernardo y La Lucila del Mar. La víctima tenía 79 años y viajaba sola a bordo de un Ford Ka gris.
20 de mayo. La Justicia investiga el accionar policial tras el accidente y la agresión sufrida por el adolescente de 15 años que falleció por un severo traumatismo de cráneo, según reveló la autopsia. “La Policía le dio un permiso a Marzzellino para matar: lo mató a golpes a Kevin delante de ellos”, le dijo el abogado de la familia de la víctima.
20 de mayo. Hasta el momento, la única persona imputada formalmente en la causa es la conductora del Ford Ka que chocó a la motocicleta en la que viajaba Kevin Martínez, de 15 años, quien falleció por una “fractura múltiple de cráneo”.
19 de mayo. El episodio quedó registrado por las cámaras de seguridad y los ladrones venían de robar en una vivienda lindera, contó la mujer, cuyo marido fue golpeado con un ladrillo. Los delincuentes escaparon y abandonaron el auto cerca del aeropuerto de Mar del Plata, sobre la Ruta 2.
19 de mayo. Ocurrió ayer por la noche a la altura kilómetro 376, cerca de Costa Esmeralda. Los ocupantes del Citroën DS3 no sufrieron heridas de gravedad, pero el animal murió en el lugar.
19 de mayo. Se trata de Kevin Martínez, el joven que resultó herido de gravedad cuando su moto chocó con un auto y luego fue golpeado por un vecino mientras permanecía inmovilizado en una camilla. El abogado de la familia habló con ENTRELINEAS.info y reclama la inmediata imputación y detención del agresor.
18 de mayo. Ocurrió durante la madrugada del sábado en pleno centro de la ciudad. Las cámaras de seguridad registraron cómo los delincuentes ingresaron al local montados a caballo, eligieron lo que querían llevarse y escaparon con calma. Todavía no pudieron ser identificados.
18 de mayo. La violenta secuencia ocurrió delante de efectivos policiales, agentes municipales y personal de salud, que habían acudido al lugar después de que el joven fuera embestido por un auto. Otro adolescente que lo acompañaba está internado en grave estado. La causa está caratulada como homicidio culposo.