Por la pinta podría ser actor de alguna telenovela o de alguna serie de Netflix. Pero la política corre por las venas de Santiago Cafiero y no es para menos. Es el quinto nieto de los 40 que tuvo el mítico dirigente peronista, Antonio Cafiero, gobernador de la Provincia de Buenos Aires y precandidato a presidente de la Nación, cuando cayó en 1988 con Carlos Menem en una recordada internad del PJ.
Santiago es hijo de Juan Pablo, que fuera ministro de Justicia y Seguridad de la Provincia hasta 2008, año en el que fue designado embajador argentino ante el Vaticano hasta 2014. Actual líder del Grupo Callao (por las oficinas donde se reúne la mesa chica de Alberto Fernández sobre esa avenida porteña), tiene 39 años, es politólogo y junto a una docena de políticos y economistas, trabaja coordinando los equipos de campaña que funcionan en las oficinas ubicadas en San Telmo. Con un estilo jovial y descontracturado, es el jefe de campaña y se ha convertido en el hombre de máxima confianza del candidato a presidente del Frente de Todos que ganó con amplitud las primarias ante Mauricio Macri. Le aguarda un rol muy importante en la gestión de Alberto Fernández, si se confirma el próximo 27 de octubre.
Suelo cordobés pic.twitter.com/CdStNQWkqy
— Santiago Cafiero (@SantiCafiero) September 15, 2019
Santiago comenzó a militar en la Juventud Peronista a los 15 años en San Isidro, lugar en que nació y realizaba tareas sociales en un comedor en la villa La Cava junto a dos curas. Terminado el secundario estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en donde se recibió para luego cursar la maestría en Políticas Públicas de la Universidad Di Tella.
Su primer trabajo fue en un estudio jurídico y luego en un banco hasta que en 2007, entre los contactos que tenía de la Di Tella y el peso de su apellido, consiguió ser contratado en el Ministerio de Economía para trabajar en el Plan Productivo Nacional.
Santiago Cafiero recuerda que a su novia de aquella época no le había gustado nada su cambio laboral ya que en el sector privado ganaba mucho más dinero, pero a él lo que realmente le interesaba era lo público, que lo llevaba en la sangre y en el ADN.
En diciembre de 2007, cuando Daniel Scioli llegó a la gobernación bonaerense, Santiago fue funcionario de su gestión durante los 8 años que estuvo en La Plata. Comenzó como asesor en la subsecretaría de Asuntos Municipales, luego fue director provincial de Industria, subsecretario de Industria, Comercio y Minería, viceministro de Desarrollo Social y finalmente subsecretario de Modernización.
En 2015, tras la derrota electoral, Santiago fundó una librería en San Isidro, la cual ya cerró y una editorial llamada Punto de Encuentro, que aún continúa vigente. Al mismo tiempo trabaja en la Universidad de San Martín como investigador estudiando la historia de las políticas económicas desde el regreso de la democracia y es asesor de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires que dirige Guido Lorenzetti y también sigue estudiando ya que actualmente cursa el doctorado en Desarrollo Económico en la Universidad de Quilmes.
En 2017 apoyó la candidatura a senador de Florencio Randazzo. “Lo apoyé porque pensé que Cristina no iba a jugar, y me equivoqué. También nos equivocamos porque hicimos campaña como si ella no existiera”, relata Cafiero.
Cafiero militaba la zona norte del conurbano de la mano del intendente de San Martín, Gabriel Katopodis. Entonces conoció al jefe de campaña de Randazzo, Alberto Fernández. Poco después de las elecciones lo invitaron a una comida con varios dirigentes, entre ellos el ahora candidato presidencial. “Yo dije lo que pensaba: que le exigíamos autocrítica a Cristina, pero nosotros no la hacíamos. Dije que debíamos llamar a Cristina porque ella había sacado muchos más votos que nosotros, y fui criticado“, rememora Cafiero.
“Basta de aventuras, armemos la unidad del PJ“, le propuso Alberto a Cafiero, luego que Fernández sellara la amistad con Cristina Fernández de Kirchner, a fines de 2017. El futuro mandato presidencial estaba en ciernes. Una nueva historia comenzaba a escribirse.
23 de octubre. El legislador Jorge Paredi está en San Pablo, Brasil, de cara al ballotage entre Lula y Flavio Bolsonaro del próximo domingo.
21 de octubre. Sebastián Ianantuony hizo alusión a la baja en el nivel de reservas, la falta de consumo durante el último fin de semana largo, al tipo de cambio desfavorable para la Argentina y a la incertidumbre creciente por el impacto climático que podría tener el fenómeno de El Niño.
20 de octubre. Ambas obras fueron reactivadas por la Provincia. Además, se distribuyeron 121 títulos de propiedad gratuitos y netbooks del programa “Conectar Igualdad Bonaerense” a estudiantes de escuela secundaria y de educación especial del municipio.
15 de octubre. Los trabajos apuntan a reparar pérdidas que reducen el caudal de agua que llega a Dolores, ubicada en el extremo final de un sistema que también abastece a los partidos de Ayacucho, General Guido y Maipú.
09 de octubre. La petición del Municipio tiene como objetivo principal identificar con precisión las parcelas y superficies que se encuentran comprometidas por los procesos de erosión y el avance del mar.
09 de octubre. La Dirección de Vialidad de la provincia de Buenos Aires llevó a cabo trabajos de mejoramiento en ambos lugares a partir de las gestiones realizadas Lorena Silva, presidenta del Concejo Deliberante, ante el organismo bonaerense.
08 de octubre. El intendente contó que está negociaciones para concretar su adquisición y convertirlo en un Centro Cultural Municipal que quede “para siempre”. El lugar está cerrado desde abril de este año y se iba a convertir en un bazar.
07 de octubre. El jefe comunal confirmó que recurrió a la Justicia Federal para rechazar la eliminación del beneficio que alcanza a los usuarios de gas natural del distrito. Según señaló, la medida podría afectar a unas 30.000 familias. Además, convocó a una movilización que se hará en CABA para el próximo 15 de octubre.